Rosh Hashaná en la mesa: 7 recetas tradicionales para recibir un año dulce
Manzanas bañadas en miel, panes redondos, granadas, zanahorias dulces y tortas perfumadas con especias. La mesa de Rosh Hashaná está llena de sabores, pero también de símbolos. Siete recetas para celebrar el Año Nuevo Judío y recibir el 5787 con el deseo de que sea bueno, próspero y, sobre todo, dulce.
Rosh Hashaná comienza en 2026 al atardecer del viernes 11 de septiembre y se extiende hasta el anochecer del domingo 13. Con la festividad comienza el año 5787 del calendario hebreo.
Y si hay algo que distingue a esta celebración es que buena parte de sus deseos pueden comerse.
La mesa de Rosh Hashaná incorpora alimentos simbólicos —los simanim— que expresan esperanzas para el ciclo que comienza. La miel representa la dulzura; la granada, la abundancia; los alimentos redondos recuerdan el carácter cíclico del año.
Muchas recetas varían enormemente entre las tradiciones asquenazíes, sefardíes y mizrajíes y, como ocurre con toda cocina transmitida durante generaciones, cada familia conserva además sus propias versiones.
Estas son algunas de las preparaciones más características para llevar a la mesa.
1. Manzanas con miel: la tradición más sencilla
No hace falta cocinar para preparar uno de los grandes símbolos de Rosh Hashaná.
Ingredientes
- 2 manzanas rojas o verdes
- Miel, cantidad necesaria
- Unas gotas de limón, opcional
Preparación
Lavar muy bien las manzanas y cortarlas en gajos. Si no se consumirán inmediatamente, pueden rociarse con unas gotas de limón para evitar que se oxiden.
Servir acompañadas por un pequeño recipiente con miel y sumergir cada trozo antes de comerlo.
La combinación expresa uno de los deseos esenciales de la festividad: que el año que comienza sea bueno y dulce.
Simple, pero cargado de significado.
2. Jalá redonda con miel
Durante buena parte del año, la jalá suele presentarse trenzada y alargada. Para Rosh Hashaná, en muchas comunidades adopta una forma circular.
El círculo puede representar la continuidad, el ciclo del año y el deseo de que las bendiciones no tengan fin.
Ingredientes
- 500 g de harina
- 10 g de levadura seca
- 2 huevos
- 60 ml de aceite
- 3 cucharadas de miel
- 200 ml aproximadamente de agua tibia
- 1 cucharadita de sal
- 1 huevo para pincelar
- Semillas de sésamo o amapola, opcionales
Preparación
Mezclar la levadura con parte del agua tibia y una cucharadita de miel. Dejar reposar unos minutos.
Colocar la harina en un bol y agregar los huevos, el aceite, la miel, la levadura activada y la sal. Incorporar gradualmente el agua restante hasta formar una masa suave.
Amasar durante unos 10 minutos, hasta obtener una textura lisa y elástica.
Cubrir y dejar levar hasta que duplique su volumen.
Desgasificar suavemente y formar una tira larga de masa. Enrollarla sobre sí misma creando una espiral.
Colocar sobre una placa, cubrir y dejar levar nuevamente durante unos 30 a 45 minutos.
Pincelar con huevo batido y, si se desea, espolvorear con semillas.
Hornear a 180 °C durante aproximadamente 30 minutos, hasta que esté dorada.
El resultado es un pan ligeramente dulce y esponjoso que ocupa un lugar central en muchas mesas de Rosh Hashaná.
3. Tzimmes de zanahoria, miel y frutos secos
El tzimmes es una preparación de tradición asquenazí que admite numerosas variantes. Suele combinar zanahorias y otros vegetales con ingredientes dulces.
Ingredientes
- 700 g de zanahorias
- 2 batatas
- 100 g de ciruelas secas
- 50 g de pasas
- 3 cucharadas de miel
- Jugo de una naranja
- 1 cucharadita de canela
- Una pizca de sal
- 2 cucharadas de aceite
Preparación
Pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas. Pelar las batatas y cortarlas en cubos.
Colocar todo en una fuente para horno y añadir las ciruelas y las pasas.
Mezclar aparte la miel, el jugo de naranja, el aceite, la canela y una pizca de sal.
Verter sobre los vegetales y mezclar bien.
Cubrir la fuente y cocinar aproximadamente 40 minutos a 180 °C. Retirar la cobertura y continuar la cocción otros 15 o 20 minutos, hasta que los vegetales estén tiernos y ligeramente caramelizados.
Es una guarnición en la que lo dulce deja de pertenecer exclusivamente al postre y atraviesa toda la comida.
4. Pescado al horno con miel, limón y granada
El pescado también posee un lugar simbólico en diferentes tradiciones de Rosh Hashaná. La cabeza del pescado puede asociarse con el deseo de estar “a la cabeza y no a la cola” durante el nuevo año.
Para una versión más fácil de servir, puede prepararse un pescado entero o utilizar filetes.
Ingredientes
- 1 kg de pescado blanco o un pescado entero limpio
- 2 cucharadas de miel
- Jugo de 1 limón
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 diente de ajo
- Sal y pimienta
- Semillas de ½ granada
- Perejil fresco
Preparación
Mezclar la miel con el limón, el aceite y el ajo picado.
Colocar el pescado en una fuente, condimentar y pincelar con la preparación.
Hornear a 190 °C durante 20 a 30 minutos, dependiendo del tamaño y grosor del pescado.
Al retirar del horno, distribuir por encima los granos de granada y el perejil fresco.
Además del contraste entre ácido y dulce, la granada aporta otro de los grandes símbolos de la festividad: abundancia para el año que comienza.
5. Ensalada de granada, manzana y nueces
No todas las recetas de una mesa festiva tienen que demandar horas de cocina.
Esta ensalada reúne varios de los ingredientes simbólicos de Rosh Hashaná y funciona especialmente bien como entrada.
Ingredientes
- Hojas verdes
- 1 manzana
- Semillas de 1 granada
- 80 g de nueces
- 1 cucharada de miel
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Jugo de ½ limón
- Sal y pimienta
Preparación
Lavar y secar las hojas.
Cortar la manzana en láminas finas y añadirla junto con los granos de granada y las nueces.
Para la vinagreta, mezclar miel, limón, aceite de oliva, sal y pimienta.
Condimentar justo antes de servir.
Crujiente, fresca, ácida y dulce, es además una manera sencilla de incorporar los sabores característicos de estas fechas.
6. Lekach: torta tradicional de miel
Si existe un postre capaz de resumir el espíritu gastronómico de Rosh Hashaná, probablemente sea el lekach, la tradicional torta de miel asociada especialmente con las comunidades asquenazíes.
Es húmeda, especiada y todavía más rica después de algunas horas de reposo.
Ingredientes
- 300 g de harina
- 150 g de miel
- 100 g de azúcar
- 2 huevos
- 100 ml de aceite
- 150 ml de café preparado
- 1 cucharadita de canela
- ½ cucharadita de jengibre
- Una pizca de clavo de olor
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- Ralladura de naranja
Preparación
Batir ligeramente los huevos con el azúcar.
Agregar la miel, el aceite y el café.
En otro recipiente mezclar harina, bicarbonato, polvo para hornear y especias.
Incorporar los ingredientes secos poco a poco a la mezcla líquida. Añadir la ralladura de naranja.
Colocar en un molde previamente aceitado y enharinado.
Hornear a 170 °C durante unos 40 a 50 minutos. Comprobar la cocción introduciendo un palillo en el centro.
Dejar enfriar antes de desmoldar.
El café intensifica el sabor de la miel y las especias y produce una torta aromática perfecta para acompañar el té.
7. Manzanas asadas con miel, canela y nueces
Y terminamos exactamente donde comenzamos: con manzanas y miel.
Pero esta vez convertidas en postre.
Ingredientes
- 4 manzanas
- 4 cucharaditas de miel
- 50 g de nueces picadas
- 1 cucharadita de canela
- Pasas, opcionales
- Jugo de ½ naranja
- Un poco de agua
Preparación
Lavar las manzanas y retirar cuidadosamente el centro sin perforar completamente la base.
Mezclar las nueces con la canela, las pasas y la miel.
Rellenar las manzanas y colocarlas en una fuente.
Agregar el jugo de naranja y un pequeño fondo de agua.
Hornear a 180 °C durante unos 30 o 40 minutos, hasta que estén tiernas pero conserven su forma.
Servir tibias con un poco del jugo de cocción por encima.
Una mesa llena de deseos
En Rosh Hashaná, los alimentos dejan de ser solamente alimentos.
La miel desea dulzura. La granada, abundancia. La jalá redonda recuerda el ciclo que vuelve a comenzar. El pescado puede representar el deseo de avanzar y prosperar.
Y alrededor de todos ellos aparece una de las características más hermosas de las cocinas tradicionales: una receta nunca es únicamente una sucesión de ingredientes.
También puede ser memoria, identidad y deseo.
Quizás por eso, cuando una familia moja un pedazo de manzana en miel para recibir el año 5787, está repitiendo un gesto sencillo que ha atravesado generaciones.
Y diciendo, sin necesidad de demasiadas palabras, lo que cualquiera podría desear cuando comienza un nuevo ciclo: que lo que venga sea bueno. Y que sea dulce.
