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Cuervos, gatos negros y fantasmas: las supersticiones más curiosas de Inglaterra

Si hay un país donde los fantasmas conviven con castillos, los cuervos tienen empleo oficial y una simple urraca puede cambiarte el humor del día, ese es Inglaterra.

Aunque hoy sea una de las naciones más modernas del mundo, muchas de sus supersticiones siguen sorprendentemente vivas. Algunas nacieron en la Edad Media, otras tienen raíces celtas o romanas, y unas cuantas todavía forman parte de la vida cotidiana.

Estas son algunas de las creencias más curiosas de los ingleses.

Los cuervos de la Torre de Londres

La superstición más famosa del Reino Unido asegura que si los cuervos abandonan la Torre de Londres, caerán la monarquía y el reino.

La leyenda se remonta al siglo XVII, durante el reinado de Carlos II. Se cuenta que el monarca ordenó que siempre hubiera al menos seis cuervos viviendo dentro de la fortaleza.

Desde entonces existe incluso un cuidador oficial, conocido como Ravenmaster, cuya tarea consiste en alimentarlos, cuidar su salud y garantizar que nunca desaparezcan.

Como medida adicional, algunos cuervos tienen parcialmente recortadas las plumas de las alas para impedir que vuelen demasiado lejos.

La urraca nunca viene sola

En Inglaterra existe una vieja rima infantil que todavía muchos recuerdan:

One for sorrow, two for joy…

Es decir:

  • Una urraca: tristeza.
  • Dos urracas: alegría.
  • Tres: una boda.
  • Cuatro: un nacimiento.
  • Cinco: riqueza.

Por eso, si alguien ve una sola urraca, no es raro que la salude o incluso haga un pequeño gesto de respeto para «romper» la mala suerte.

Tocar madera

La expresión «touch wood» («tocar madera») nació mucho antes de convertirse en un dicho popular. Existen varias teorías:

  • Los pueblos celtas creían que los espíritus habitaban los árboles.
  • Tocar un tronco significaba pedir protección.
  • Otros creen que deriva de la madera de la cruz cristiana.

Sea cual sea su origen, hoy millones de británicos siguen golpeando discretamente una mesa después de decir algo como:

«Nunca me enfermo…»

…por las dudas.

¿Los gatos negros traen mala suerte?

Curiosamente, en Inglaterra sucede exactamente lo contrario que en muchos otros países. Mientras en gran parte de Europa se los asocia con la mala fortuna, para muchos británicos un gato negro significa:

  • prosperidad;
  • buena suerte;
  • protección del hogar;
  • matrimonios felices.

Incluso antiguamente algunos marineros llevaban gatos negros en sus barcos convencidos de que protegerían a toda la tripulación.

Nunca abras un paraguas dentro de la casa

Esta superstición es compartida con muchos países, pero en Inglaterra sigue siendo muy conocida. Abrir un paraguas bajo techo supuestamente atrae desgracias.

Hay quienes creen que nació en la época victoriana: los primeros paraguas tenían mecanismos metálicos muy fuertes y abrirlos dentro de una habitación podía romper objetos o lastimar a alguien. Con el tiempo, esa precaución práctica terminó convirtiéndose en una creencia sobrenatural.

Derramar la sal

Si la sal se cae sobre la mesa, la solución tradicional consiste en tomar una pizca y lanzarla por encima del hombro izquierdo. ¿Por qué justamente el izquierdo?

Porque, según la tradición medieval, el diablo esperaba detrás de ese hombro. Arrojarle sal servía para ahuyentarlo.

Viernes 13… ¿o martes?

Aunque el viernes 13 es famoso en buena parte del mundo, durante siglos muchos ingleses consideraron simplemente al viernes como un día poco propicio para iniciar viajes, casarse o embarcarse en grandes proyectos. Los pescadores, por ejemplo, evitaban salir al mar ese día siempre que podían.

Los fantasmas forman parte del paisaje

Inglaterra posee algunos de los castillos y mansiones más antiguos de Europa, y prácticamente cada uno tiene su propia historia paranormal.

Desde monjes sin cabeza hasta damas blancas, caballeros medievales y apariciones reales, el turismo de fantasmas mueve miles de visitantes cada año.

Muchos hoteles incluso promocionan habitaciones «embrujadas» como un atractivo más.

Herraduras sobre la puerta

Colocar una herradura en la entrada de una casa es una costumbre muy extendida. Según la tradición:

  • si apunta hacia arriba, acumula la buena suerte;
  • si apunta hacia abajo, la reparte entre quienes ingresan.

No todos coinciden sobre cuál es la posición correcta, pero casi todos están de acuerdo en que la herradura protege el hogar.

¿Por qué sobreviven estas supersticiones?

La mayoría de los británicos no organiza su vida según estas creencias. Sin embargo, muchas permanecen porque forman parte de la identidad cultural del país.

Son historias transmitidas durante generaciones, mezcladas con folklore, historia y tradición. Nadie necesita creer realmente que un cuervo sostiene el destino de la Corona para disfrutar de una leyenda que lleva más de trescientos años viva.

Al fin y al cabo, las supersticiones hablan menos del futuro que del pasado: muestran cómo distintas generaciones intentaron explicar la suerte, el miedo y aquello que escapaba a su control. Y quizá por eso, incluso en pleno siglo XXI, todavía hay quien toca madera antes de terminar una frase.