Cómo aprender a identificar lo bueno en todas las situaciones

Todos los días vas a tener que enfrentarte con situaciones u obligaciones que no te agradan del todo. Esto no te pasa sólo a vos, le ocurre a todo el mundo. Y si bien a veces no existe manera de evitar estas situaciones sí podés realizar una serie de ejercicios mentales que te ayudarán a desterrar el aburrimiento, el letargo y la negatividad.

Se trata de entrenar tu mente para ver lo bueno en cada situación. Incluso en aquellas que inicialmente parecen negativas. Aquí hay 3 formas para empezar a entrenar tu mente y ver el vaso medio lleno:

1. Darse cuenta que el éxito toma tiempo y es normal aburrirse en el proceso: Algo extraño ocurre en nuestro cerebro cuando estamos aburridos con nuestras metas. En primer lugar, experimentamos el irritante sentimiento de apatía. Es incómodo y generalmente provoca un malestar que va en aumento con el paso del tiempo.
Comenzamos a aburrirnos con nuestras vidas, luego nos enojamos con nosotros mismos por tener que enfrentar esa situación que nos provoca malestar y terminamos obsesionándonos con aquellas tareas que no nos gustan.
Ante este cuadro, probá esta herramienta: de ahora en adelante no veas al aburrimiento como un signo de estancamiento, sino como una muestra de tu constancia en realizar una tarea. El éxito sólo será el final del camino si hacés esas pequeñas cosas que necesitás resolver a diario, aún cuando éstas no te agraden del todo.

2. Creá un sistema para el seguimiento de tu progreso: A veces, la razón por la que no vemos lo bueno en situaciones cotidianas es que perdemos perspectiva de cuán lejos hemos llegado. Estás dejando que el árbol te tape el bosque. Es por ello que llevar nota de los logros que vas alcanzando día a día puede ayudate a mantenerte centrado. Con el tiempo, esto te permitirá ver hasta qué punto has llegado, y te dará un punto de referencia para definir hacia dónde querés ir.

3. No te desanimes, aun cuando otros intenten desalentarte: Es difícil de perseguir tus sueños cuando hay gente que te pone palos en la rueda o no confía en vos.Pero cada vez que alguien te diga que no podés hacer algo, que una meta es “imposible” o sencillamente se ríe en tu cara, no te frustres. En su lugar, entrená tu mente para ver su incredulidad como un desafío. En vez de decir “tienen razón. No puedo hacerlo”, Entrénate a pensar: “Ok. Ahora, les voy a mostrar lo que puedo hacer.”
Cada vez que alguien te menosprecia es una oportunidad para mostrarles qué tan fuerte sos. Convertir su energía negativa en tu combustible no hará más que darte más impulso.

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