A 52 años de El Padrino: una oferta que no pudimos rechazar

Hace exactamente 52 años, en medio de una importante revolución en Hollywood, un joven Francis Ford Coppola llevó a los cines una película que quedó escrita con letras de oro en la historia del cine: “El Padrino”, un filme de mafiosos basado en la novela homónima de Mario Puzo y considerado una obra maestra del séptimo arte, se estrenaba un 14 de marzo de 1972, casi tres meses después del estreno pautado para Navidad del año anterior.

El libro de Puzo se publicó en 1969 y se convirtió en éxito de ventas en Estados Unidos ese mismo año. “Había visto un anuncio de ‘El Padrino’ de Mario Puzo en la sección de libros del New York Times y me llamó la atención porque la ilustración de la portada sugería una historia sobre ‘poder’”, escribió Coppola en el prólogo de la edición celebratoria del medio siglo de la novela.

El nombre italiano del autor le hizo pensar en un intelectual de la talla de Italo Calvino o Umberto Eco. “Así que cuando me senté a leer el libro por primera vez, mi primera impresión fue de sorpresa y consternación”, recodó el director, “esto era más como un libro de Harold Robbins o Irving Wallace, un ‘potboiler’ [una obra comercial escrita por dinero] lleno de sexo y tonterías.

Sabía que estaba siendo considerado para dirigirlo y mi primera reacción fue rechazarlo”. Pero Coppola necesitaba el dinero y decidió darle una segunda oportunidad.

Lo volvió a leer detenidamente y tomó notas. “Lo que descubrí fue que acechando dentro había una gran historia de naturaleza casi clásica; la de un rey con tres hijos, cada uno de los cuales había heredado un aspecto de su personalidad”, plasmó Coppola. “Pensé que, si podía extraer esa parte del libro y hacer la película sobre eso, entonces podría generar entusiasmo por ella”.

ELENCO LEGENDARIO

Ahora resultaría prácticamente imposible disociar a Don Vito Corleone del actor que le dio vida, pero en aquel momento, el estudio no veía con buenos ojos a Marlon Brando, al que consideraban tóxico.

“Fuimos a su casa en Mulholland Drive y era temprano, no se había levantado”, dijo Coppola hace unos años en una entrevista con la crítica Annette Insdorf, según recogió The Hollywood Reporter en 2017.

“Suena un ruido sordo y la puerta se abre. Y entra ese hermoso hombre con cabello largo y rubio, vestido con una túnica japonesa”. Brando pronto supo por lo que estaban allí por algunos detalles italianos que Coppola había predispuesto.

Según contó el director, se recogió el pelo hacia atrás, se oscureció el pelo con betún y se puso una camisa. Cogió algunos pañuelos de papel y los introdujo en la parte inferior de la boca. “Y entonces comenzó a actuar, pero sin decir nada”, rememoró Coppola.

Cuando en Paramount vieron la grabación de aquello, aceptaron. Al Pacino fue otra apuesta de Coppola. “Cuando leí ‘El Padrino’, vi a Al en el papel de Michael”, dijo Coppola según publicó The New Yorker en 1997. El estudio no estaba a favor y sugirieron otros actores como Ryan O’Neil o Robert Redford.

En una entrevista en vídeo con The Hollywood Reporter, el actor recuerda cómo los ejecutivos no lo querían allí: solo cedieron tras ver ocho minutos de su primera película, “Panic in Needle Park”. “Fui realmente afortunado porque lo cambió todo», contó en una oportunidad Pacino.

Los otros elegidos para dar vida a los descendientes del padrino fueron James Caan, como Sonny Corleone, el primogénito; John Cazale, como Fredo, y Talia Shire, hermana de Coppola, como Connie Corleone. El reparto se completó con Diane Keaton como Kay Adams, Robert Duvall, en el papel de Tom Hagen, y Al Martino, como Johnny Fontane, entre otros.

POLÉMICA

La película no estuvo exenta de polémica. Durante el rodaje algunos políticos y grupos habían protestado por la imagen que se da en el libro de los italoestadounidenses.

El productor de la cinta hizo una concesión al fundador de la Italian American Civil Rights League, y conocido mafioso, y aceptó eliminar del guión las palabras “mafia” y “Cosa Nostra”, según publicaron diversos medios.

Pero una vez en las salas “El Padrino” fue un éxito. La cinta dejó para la historia escenas como la de la cabeza de caballo en la cama del productor de Hollywood, Jack Woltz; la muerte del hijo mayor de Don Vito, Sonny; la del propio padrino o la del bautismo.

También diálogos y frases que forman parte de la cultura popular: “le haré una oferta que no podrá rechazar”, “algún día, y ese día puede que no llegue, acudiré a ti y tendrás que servirme” y “no preguntes por mis asuntos, Kay”, entre otras.

“Para entonces yo tenía poco más de treinta años y había pasado de ser un joven director/escritor oscuro y empobrecido a tener un nombre importante. «Es completamente cierto que Mario Puzzo ‘me hizo’ y que su novela cambió mi vida», escribió Coppola sobre aquel trabajo.

Un año después de su estreno, en la 45ª edición de los Óscar de 1973, “El Padrino” obtuvo diez nominaciones y finalmente se hizo con tres estatuillas, a mejor película, mejor guión adaptado y mejor actor (Marlon Brando).

En 1974, se estrenó “El Padrino II”.

Para el capítulo final de la trilogía, “El Padrino III”, dirigido por Coppola, como las dos entregas anteriores, hubo que esperar 16 años, hasta 1990. El corte del director de aquella tercera parte, la menos querida de la trilogía, se estrenó el año pasado; este año, la primera y más emblemática parte vuelve donde pertenece, la pantalla grande, para celebrar el medio siglo de la primera vez que “El Padrino” hizo a los espectadores una oferta que no pudieron rechazar.

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