Tips que te van a ayudar a despedirte de los kilos de más

Poco a poco el frío invierno nos va dejando y con los primeros días de calor empieza la desesperación por los kilitos que hemos acumulado estos últimos meses. Pero no te preocupes, hay algunas cosas que podés ir haciendo ya para llegar en perfectas condiciones al verano.

Lo primero es huir de las obsesiones y afrontar la dieta de forma realista. Dejá de lado los manjares calóricos y preparate a beber dos litros de agua al día, hacer ejercicio y seguir una alimentación rica en frutas, verduras y pescado, porque, según los expertos, es la forma más eficaz de perder peso y mantenerlo de forma saludable.

Para decir adiós a esos kilos de más, lo ideal es hacer una dieta “detox”, en la que deberemos reducir las raciones y optar por alimentos fáciles de digerir que faciliten la eliminación de toxinas y los procesos de digestión.

El pescado blanco, los caldos, las infusiones drenantes, los jugos y las frutas son una opción acertada. También es importante aumentar el consumo de verduras a dos raciones al día, una en el almuerzo y otra en la cena.

Elegí alimentos antioxidantes (coliflor, frutos rojos, cítricos, tomate, etc) para combatir los estragos de los excesos y consumí al menos tres piezas de fruta al día, evitando las más calóricas como las bananas, las uvas y los higos.

Olvidate de las frituras, los rebozados y empanados, y cociná a la plancha, al horno o al vapor. Además, los expertos coinciden en que realizar cinco comidas al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) es lo más recomendable.

Tené en cuenta que por la mañana el aporte de calorías debe ser mayor, ya que por la noche no se produce una quema de calorías tan acelerada. El desayuno y el almuerzo han de ser, por ello, más copiosos; el almuerzo y la merienda limitarse a un yogur y una pieza de fruta, y la cena ser ligera.

La importancia del desayuno

Puede sonar a tópico, pero el desayuno es la comida más importante del día y no hay que saltárselo. Después de más de ocho horas en ayunas y la quema de calorías que se produce durante el sueño, hay que reponer nutrientes para empezar el día con energía.

En esta primera comida del día hay que incluir lácteos y frutas. Las tostadas, preferiblemente de pan integral, y los cereales de avena son un buen aporte de fibra.

El ejercicio físico siempre es un plus

El esfuerzo no servirá de nada si la dieta no se combina con ejercicio físico. Para aquellas personas sin sobrepeso, lo mejor es realizar deporte por la tarde, porque regula el ritmo cardíaco y ayuda a rendir mejor, mientras que para aquellas con sobrepeso lo idóneo es realizarlo por la mañana, ya que acelera el metabolismo y ayuda a descansar mejor por la noche. Muy importante es tener en cuenta que si la actividad física se realiza por la mañana, hay que desayunar una hora antes de llevarla a cabo.

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