¿Qué son los ‘Lunes sin Carne’ y cómo con poco ayudás al planeta?

El movimiento internacional Meat Free Mondays es una interesante propuesta sin ánimo de lucro que lleva funcionando desde el año 2003. Miles de personas alrededor del mundo se han unido a los ‘Lunes sin Carne’, además de famosas personalidades —como Paul McCartney, Moby, Leona Lewis, Al Gore o Gwyneth Paltrow—, colegios, restaurantes, empresas, gobiernos… Cualquiera puede participar ya que la premisa es muy sencilla: tan solo se necesita eliminar los productos cárnicos al menos un día a la semana.

Tiene su origen en la Primera Guerra Mundial y se trató de una campaña impulsada por el Gobierno de los Estados Unidos con el objetivo de reducir el consumo de carne por temas económicos y de disponibilidad de alimentos. Eran otros tiempos y otras motivaciones, por lo que actualmente el movimiento tiene un enfoque diferente

¿En qué consiste?

El Lunes sin Carne consiste, como su nombre indica, en alentar a las personas para que no consuman carne los lunes, buscando el objetivo de ayudar al planeta y además, mejorar su salud. Esto incluye carne de pollo, cerdo, cordero, res, pescado, marisco, etc… Por lo que la alimentación pasaría a basarse en verduras, legumbres, frutas, cereales, frutos secos, lácteos, huevos, etc. No se trata de forzar a todo el mundo a que se haga vegetariano, si no de intentar reducir nuestro consumo de carne en pro de unos beneficios comunes.

¿Qué mejor manera de iniciar la semana con una dieta sana y equilibrada? Además, se puede planear con calma durante el fin de semana y no ir con las prisas que solemos tener en nuestra ajetreada vida de entre semana.

Parece un pequeño gesto sin importancia, pero es un gran paso a la concienciación global acerca del excesivo consumo de productos animales que repercute negativamente en el medio ambiente y al planeta, además de afectar a nuestra salud. Es una forma sencilla —y no radical— de variar tu dieta, integrando productos de origen vegetal y probando nuevos platos y sabores.

Para entender mejor la importancia de la iniciativa, vamos a examinar cuáles son las causas y problemas del excesivo consumo de carne a nivel mundial, apoyados por los datos que nos ofrece Anima Naturalis.

Inconvenientes para el planeta

La ONU determinó, a través de su Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que el 18% de todos los gases de efecto invernadero a nivel mundial provienen de la industria ganadera. Esta cifra es incluso superior a todos los gases que producen los medios de transporte del planeta, situando a la ganadería como el principal responsable del calentamiento global. Con que tan solo una persona deje de consumir carne un día, se reduce su huella de carbono en un 12%.

El informe de la FAO también explica la repercusión de la ganadería en la tierra, el agua y la biodiversidad. Hoy en día, un 30% de la superficie terrestre del planeta es empleada en la industria ganadera y la mitad del suministro mundial de cereales se destina como alimento para los animales. ¿Qué pasaría si se destinaran esos alimentos a las personas? Que, por ejemplo en México, si todo el mundo dejara de comer carne por un día, se liberarían 8 millones de toneladas de cereales al año con los que se podría alimentar a todo el país durante 15 meses.

Además, en Latinoamérica la principal causa de deforestación es la tala de bosques para crear pastos, como ha pasado con el 70% de los bosques del Amazonas. El exceso de pastoreo también implica la compactación y erosión de la tierra, degradando el terreno.

Por otra parte, la cría de animales es una de las formas más ineficientes de producir alimentos. Para producir un kilo de carne, se utilizan entre 15 y 20 kilos de cereales, y 15.000 litros de agua. De esta forma, gracias a un sólo Lunes Sin Carne por persona, podés ahorrar el agua suficiente para 16 duchas. Por si fuera poco, el ganado contribuye 10 veces más a la contaminación del agua —debido a deshechos animales, productos químicos, fertilizantes, pesticidas, antibióticos y hormonas que se utilizan— en comparación con la contaminación producida por la acción directa del ser humano y 3 veces más que la contaminación de la industria del aceite, carbón, acero y manufacturas combinada.

Inconvenientes para las personas y la salud

Hoy en día, un niño muere cada 15 segundos en el mundo por culpa de la desnutrición. No hace mucho tiempo, comer carne era todo un lujo al alcance de pocos, pero hoy en día lo hemos dejado de ver como tal. Con un kilo de carne pueden comer unas 4-5 personas, mientras que con uno de legumbres se alimentan 13-15. ¡Con 15 kilos de legumbres pueden alimentarse más de 200 personas! Además, esta alternativa es más barata y sostenible, ya que un menú vegetal es entre 6 y 10 veces más económico que uno basado en carnes.

Un exceso de proteínas de origen animal no mejora nuestras condiciones físicas ya que estas proteínas van acompañadas de una cantidad importante de grasas saturadas y sustancias de desecho —no solo las propias del animal, sino las de los medicamentos y piensos que ha consumido— que están en la génesis de numerosas enfermedades y males que aquejan hoy en día a la población: deficiencias cardiovasculares, diabetes,  cáncer y la epidemia actual de Alzheimer, entre otras.

Una dieta rica en legumbres y verduras es sinónimo de salud y reduce los riesgos de enfermedades cardiovasculares, que según datos de la Organización Mundial de la Salud, son la principal causa de muerte en todo el mundo. Cada año mueren más personas por problemas al corazón que por cualquier otra dificultad médica y el principal factor de riesgo es la calidad de la alimentación. Según un estudio de la prestiogiosa Universidad de Oxford en Inglaterra, quienes se adaptan a una dieta vegetariana tienen un 32% menos de riesgos cardiovasculares. En este contexto, cada día sin carne de una semana disminuye en un 4,5% las posibilidades de sufrir enfermedades del corazón.

Inconvenientes para los animales

Según cálculos de la FAO, cada segundo mueren 2.000 animales en el mundo, un total de 345 millones al día aproximadamente, a los que hay que añadir unas 140 millones de toneladas de peces que provienen de caladeros de mares y océanos o que han sido pescado con antiecológicos métodos de pesca industrial. Se calcula que cada vegetariano salva 95 vidas cada año, mientras que una persona que se suma a los Lunes Sin Carne salva 14 animales en 12 meses.

Vacas, cerdos, pollos, peces y muchas otras especies capaces de sentir dolor, son exterminadas con el único fin de alimentar a una población que crece exponencialmente. Cada día nacen más de 360.000 personas en el mundo, siendo los que mueren aproximadamente la mitad. Para ser capaces de alimentar a toda la población, la mayoría de los animales se crían, se transportan y son sacrificados en unas condiciones que dejan mucho que desear.

La mala calidad de vida y alimentación del ganado cuyo fin es servirnos como alimento, nos puede perjudicar de manera muy seria y puede ocasionar problemas de sanidad con epidemias a escala global como ya ha pasado en alguna ocasión en el pasado.

Merece la pena pararnos a pensar en nuestros actos, nuestra salud y el impacto que generamos con nuestras acciones individuales en nuestro entorno, ya que nuestra nutrición y decisiones de compra tienen un gran peso en el devenir de la sociedad y del planeta. 

¿Y vos qué opinas? ¿Te sumás al #LunesSinCarne?

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