Manejo del estrés: Cómo relajar tu mente y tu cuerpo

¿No te pasa, sobre todo en estos días más frescos, que te resulta imposible dejar de tensar el cuerpo todo el día? Esto no tiene que ver tanto con el clima como la falta de un correcto manejo del stress, que muchas veces afecta mucho más que la mente, afecta el organismo por completo.

En efecto, el estrés es una respuesta psicológica o fisiológica que se da en presencia de un “estresor ambiental. Los factores que influyen son diversos; personalidad, salud, entorno o bien la economía.  Por ello, aquí te vamos a mostrar varias herramientas para ayudarte a relajar tu cuerpo y mente y mejorar tu bienestar.

Lo primero:

Respirá hondo. Mantené la respiración por un momento y luego exhalá. Repetir este ejercicio a lo largo del día y cuantas veces lo necesites. ¿Te sentís más relajada? A continuación, aprenderás acerca de diferentes maneras de relajar la mente y el cuerpo. Estar relajado puede ayudar a aliviar el estrés. También puede aliviar la ansiedad, la depresión y los problemas del sueño.

Puntos clave

  • Relajarse significa calmar la mente, el cuerpo o ambos.
  • Relajarse puede tranquilizar la mente y puede hacerte sentir tranquila y calma. Cuando te relajas, el cuerpo también reacciona. Por ejemplo, es posible que los músculos estén menos tensos y más flexibles.
  • Existen diferentes formas de relajarse. Es posible que encuentres una o más formas que te ayuden a calmarse y a sentirte en paz.

¿Cómo puedo relajar la mente y el cuerpo?

Hay muchas formas de relajarse. Algunas formas están diseñadas para relajar la mente y otras para relajar el cuerpo. Pero, debido a la forma en que están conectados la mente y el cuerpo, muchos métodos de relajación trabajan tanto sobre la mente como sobre el cuerpo.

Es recomendable que pruebes uno o más de los siguientes consejos de relajación para ver cuál te funciona mejor.

Cómo relajar la mente:

  • Hacé inspiraciones lentas y profundas. O intentá con otros ejercicios de respiración para relajación. (Manejo del estrés: Ejercicios de respiración para relajación)
  • Tomá un baño tibio.
  • Escuchá música tranquilizante.
  • Practicá meditación consciente. El objetivo de la meditación consciente es enfocar tu atención en las cosas que están sucediendo en este instante, en el momento presente. Por ejemplo, prestá atención a tu cuerpo. ¿Respiras rápido o lento, en forma profunda o superficial? ¿Escuchas ruidos, como el tránsito, o solo escuchas silencio? La idea es darte cuenta de lo que sucede sin intentar cambiarlo.
  • Escribí. Algunas personas se sienten más relajadas después de escribir acerca de sus sentimientos. Una forma de hacerlo es llevar un diario.
  • Usá las imágenes guiadas. Con las imágenes guiadas, podés imaginarte en un determinado entorno que te ayuda a sentirse calma y relajada. Podés usar cintas de audio, guiones o un profesor puede guiarte a través del proceso. (Cómo usar imágenes guiadas para relajarse)

Cómo relajar el cuerpo:

  • Hacé yoga. 
  • Probá hacer una relajación progresiva de los músculos. Este proceso implica tensionar y relajar cada grupo de músculos. La relajación progresiva de los músculos podría reducir la ansiedad y la tensión muscular. Si tenés problemas para dormir, este método también podría ayudarte. Cuando relajas los músculos, el cuerpo recibe la señal de que está bien dormirse (Cómo hacer relajación progresiva de los músculos)
  • Salí a caminar o realizá otra actividad. Hacerte un tiempo para las cosas que disfrutas también puede ayudarte a relajar.
  • Tomate un momento para hacerte un masaje o pedile a alguien que te masajee la espalda.
  • Toma una bebida caliente sin alcohol ni cafeína, como un té de hierbas o leche caliente.

Otras herramientas

1. Silla relajante. Siéntate en el borde de una silla, extiende los brazos hacia atrás y con las manos toma el respaldo. Inhala y estira el pecho hacia adelante y deja caer tu cabeza hacia atrás con precaución. Mantén la posición y arquea la columna. Mientras tanto, lleva los hombros hacia atrás y respira tranquilamente.

2. Masaje Ayurvédico. La especialista, indica que este masaje se practica en pacientes con poca o nula ropa, para efectuar movimientos circulares en todo el cuerpo, sobre todo en espalda y cuello donde se acumulan más las tensiones.

3. Caminata reflexiva. No es necesario estar en una posición específica para la meditación, mientras caminas, trata de percibir tus pasos, el movimiento y la sensación de tus pies al tocar el suelo al ritmo de tu respiración, siente el viento y sonríe.

4. Imaginación. ¿Te gusta la playa?, entonces siéntate y solamente cruza los pies, e imagina: escucha el sonido del mar, el olor de la arena, la sensación de frescura en tus pies y la sal sobre tus labios, imagina un amanecer en ese lugar que consideras cercano al paraíso.

5. Respira y reduce tu cintura. Con esta técnica, no solamente relajarás, sino que aprovecharás para reducir medidas en tu cintura. Miki Rysouke, autor de la “Dieta de la respiración profunda”, te invita comprobarlo: ponte de pie y coloca una mano sobre tu abdomen, la otra en la espalda baja y respira durante tres segundos. Para finalizar exhala durante siete segundos y contrae el estómago con fuerza.

¿Llorar?

El bioquímico e investigador, Willliam H. Frey, de Centro Médico St. Paul Ramsey en Minnesota, explica que cuando las lágrimas son emocionales contienen no solamente sal, sino también endorfinas, adenocorticotropina, prolactina y manganeso, sustancias consideradas como estresantes y dañinas para el organismo, por lo cual al ser liberadas por medio del llanto puede mejorar la salud emocional.


Otra referencia hacia los beneficios del llanto es la investigación realizada por Margaret Creepeau, en la Universidad de Pittsburg, en que refiere al llanto como una opción benéfica para combatir la colitis crónica o úlceras gástricas, padecimientos relacionados con el estrés. 

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