Libros recomendados: Hambre de buena literatura

La comida -o la falta de comida- ha sido un tema recurrente dentro de la literatura. Desde Kafka y Dumas, pasando por Saer con “Cerveza y picada” o Echeverría con su “Apología del matambre”, hasta autores locales como Sergio Ferreira, son varios los escritores que han tomado el tema de la buena mesa y lo han hecho suyo en hermosos textos. En el otro extremo, el hambre y la necesidad de aprender a volver a comer, también es un tema que seduce a lectores en todo el mundo. En TOPIC te recomendamos tres libros que deben estar en tu biblioteca… o, si preferís, en tu mesa.

 

“Comida por dentro de tanto no comer”

“Días sin hambre” fue la primera novela de Delphine de Vigan, publicada en el año 2001 con el pseudónimo de Lou Delvig por razones familiares, y cuenta la historia de una joven anoréxica de diecinueve años y tan sólo 36 kilos.

El relato que Laure hace en su diario de un cuerpo al borde de la muerte es verosímil y perturbador. Desde las primeras líneas de la novela el lector acompaña a la joven a través de su recuperación y de su aprendizaje: volver a comer pero, ante todo, volver a sentirse poseedora de un cuerpo susceptible de despertar el deseo del otro.

Laure siente que la muerte late en su estómago. Su cuerpo pide comida y duele. Pero no es hasta que el frío se instala en su cuerpo, un frío que traspasa las páginas y que para Laure es el preludio de la muerte, que decide ingresar en un hospital parisiense. Allí, en la planta 12 para pacientes con trastornos alimentarios, se desarrolla esta novela a través de cuyas páginas asistimos al proceso de recuperación no sólo físico sino principalmente mental.

Además de la enfermedad en sí misma, tratará dos temas muy interesantes. Por un lado, el compañerismo entre pacientes que día tras día comparten mucho más que un mismo espacio, comparten dolor, comparten miedo y que para Laure se convierten en un sustituto de su familia. Y, por otro lado, la relación de transferencia que puede darse entre paciente y médico, más aún cuando hablamos de trastornos con un importante trasfondo psicológico.

El libro tiene algo de autobiográfico -no al extremo de “Nada se opone a la noche” y se basa en la experiencia de la autora durante su temporada en una clínica para rehabilitarse de anorexia, y cuenta con frases tremendas como: “…hacía pasteles, preparaba guisos, sin probarlos nunca, sin mojar nunca el dedo meñique… Ella no tocaba nunca una miga de aquello… Malditos los que no tenían hambre, porque había que marcar la diferencia”, o “Dejó de comer para controlar en sí misma ese exceso de alma, vació su cuerpo del ansia indecente que la devoraba, que había que acallar”.

 

El banquete literario

“Escritos sobre la mesa” es una recopilación de cuentos y textos realizada por Mariano García y Mariana Dimópulos, y cuya propuesta es realizar un viaje a través de la literatura universal teniendo como eje la comida y la bebida.

Todo forma un gran y delicioso banquete literario, organizado desde las primeras menciones sobre la comida, la bebida y el hambre hasta figuraciones acerca de la comida del futuro. Y es que poco hay más común en la cultura que la comida, y sin embargo tanto hoy como en épocas pasadas fue objeto de un interés del que no están ausentes la delicadeza, la exquisitez e incluso la extravagancia. Como en cualquier tradición, en la occidental la comida ocupa un lugar central aunque no deja de suscitar reflexiones marginales o extrañas.

Se dice que la buena comida anula el tiempo. Por lo tanto no parece descabellado imaginar un gran banquete literario donde se encuentren reunidos autores de todas las épocas. De manera espontánea, a medida que uno se va sirviendo un menú en doce pasos, los temas de este intercambio imaginario giran, de forma fragmentaria como en toda conversación, en torno a la comida: a su falta, señalada por el hambre, a las dietas y a los ritos a los que está asociada; se habla de recetas, de cocineros, de bebidas, de los modales en la mesa y de las buenas y malas compañías que un convite puede suponer; más tarde se reflexiona sobre extrañas ingestas y extraños comensales, sobre la abundancia y, para terminar, se departe acerca de las amables o inquietantes conjeturas sobre la comida del futuro.

 

Cocina regional

Otro de los escritores que se animó a hablar de comida en su carrera literaria, fue el santafesino Sergio Ferreira, quien con su libro “En la madriguera del fuego” no sólo nos ofrece diez hermosos textos sino que como plus los completa con una receta de cocina.

Sobre su propuesta, el autor explica: “Madriguera, cueva materna, lugar nutricio, sitio de la madre que cría, cuida, alimenta y desde donde, amantes o amados, espectadores o actores, manipulamos o miramos manipular la fuerza transformadora del fuego al servicio del placer, de la supervivencia o de la destrucción.
Esto es la cocina, antro de la deidad que rige los destinos de la especie, piara, manada, enjambre y del macho devorado. Trono de la hembra que teje y desteje la vida y ejerce la seducción, la abducción, el dominio. Altar de lo femenino”.

Ferreira, en notable despliegue de imágenes y con ritmo sostenido, conduce al lector por el camino del gusto, del olfato y del color, al crepitar de la grasa, al picante endemoniado, al surtido de especias y brebajes, precipitándolo a la sensorialidad más plena y vivificante. Inocente, el camino de los sentidos nos hermana y aleja de elucubraciones artificiales.

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