¿Es seguro reutilizar las botellitas de agua?

¿Cuando fue la última vez que lavaste esa botella de plástico que sueles rellenar con agua? La que llevas al gimnasio o esa que lleva días en el bolso o semanas dando vueltas en el auto.

Rellenar con agua corriente las botellas de agua envasada es una práctica habitual, y sin embargo estos recipientes fueron pensados, diseñados y fabricados por sus respectivas compañías con la idea de un solo uso -y en el mejor de los casos con la posibilidad de reciclar el plástico.

Entonces, ¿es seguro reutilizarlas? Uno de los mitos que abundan es el de que las botellas de plástico pueden liberar en el agua componentes tóxicos para la salud.

“En términos generales no hay problemas de seguridad para la salud al reutilizar las botellas de plástico”, le dijo a BBC Mundo Ana Troncoso, catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Sevilla, en España.

Sin embargo, está demostrado científicamente que los recipientes de plástico rígido a base de policarbonato que contienen el aditivo BPA o Bisfenol A sí lo pueden liberar sobre el contenido.

En efecto, en nuestra vida diaria estamos expuestos a esa sustancia desde una multitud de fuentes: el Bisfenol A o BPA es un producto químico muy común asociado a los envases de policarbonato y utilizado para fabricar todo tipo de termoplásticos moldeables, no sólo botellas sino también latas de alimentos y bebidas, recibos y extractos bancarios, CDs, etc.

Lo que ocurre, es que la cantidad de esa sustancia que se libera desde las botellas es tan mínima que muchas autoridades reguladoras de la salud, como la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria o la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), no la consideran un peligro.

El verdadero riesgo: un nido de bacterias

Los expertos coinciden en que el mayor riesgo para la salud asociado a la reutilización de las botellas de plástico es microbiológico.

Por un lado el deterioro por el uso diario de la botella puede provocar la rotura física del plástico, en forma de rayazos, grietas o quiebras en el material poroso.

“Su resistencia mecánica está pensada para un único uso”, recuerda Troncoso.

Esas fallas en el material son un lugar idóneo para albergar bacterias, lo cual puede ser un riesgo para nuestra salud.

Por otro lado, a menos que las botellas sean lavadas regularmente, la reutilización de los envases de plástico conlleva una contaminación bacteriana, con microorganismos procedentes de nuestra propia boca, nuestras manos o por exposición medioambiental.

Un estudio de 2002 publicado en la revista especializada Canadian Journal of Public Health analizó muestras de 76 botellas de agua utilizadas por estudiantes de primaria. Algunas de las botellas habían sido utilizadas durante meses sin ser lavadas. Los investigadores encontraron que dos tercios de las muestras tenían niveles bacterianos que excedían los límites recomendados para el agua potable.

Así que si insistís en rellenar esa botella de agua, al menos podés seguir estas recomendaciones para minimizar riesgos: antes de usarla inspeccionala bien para asegurarte de que no tiene roturas y lavala con un detergente suave después de cada uso.

FUENTE: BBC MUNDO

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