Cómo enfrentar el “síndrome del lunes a la mañana”

Llegó el momento tan temido de todas las semanas: el lunes a la mañana. Es inevitable: la indescriptible sensación de malestar cuando el domingo llega a su fin, la ansiedad, las dificultades para dormir y el inminente regreso a las obligaciones profesionales.

No te aflijas, no estás solo: esa angustia afecta a una mayoría de los trabajadores del mundo. El 61% de entre ellos se dicen, en efecto, estresados el domingo por la noche, según un sondeo realizado por la web de empleo Monster. Un estrés que, en teoría, afecta mucho al sueño en la noche del domingo al lunes y añade el cansancio propio de haber pasado una mala noche.

Algunos especialistas lo denominan el “síndrome de los lunes”. No se trata sólo de una cuestión de ánimos. El estrés del comienzo de la semana afecta todos los aspectos de la persona e implica que ese día se desencadenen ciertos fenómenos con mayor frecuencia que en el resto de los días laborables.

Por ejemplo, los lunes ocurre la mayor cantidad de infartos. También es el día laboral en el que se produce la mayoría de los accidentes de tránsito. No sólo eso. Una de cada tres personas que piden asistencia médica domiciliaria lo hace los lunes, según los registros de las empresas de emergencias médicas de la ciudad de Buenos Aires. Y en el 90% de esos casos lo hacen para pedir un certificado médico que justifique no ir a trabajar.

La lista de hechos asociados a los lunes puede continuar con el dato de que ésos son los días de menor productividad en las empresas, según un relevamiento de una consultora de recursos humanos. Además, uno de cada cuatro accidentes laborales se producen justamente en el primer día hábil de la semana. Difícilmente se trate de pura casualidad.

Evidentemente, alejarse del confort y los festejos del fin de semana para comenzar una semana nueva de trabajo no resulta fácil. Cuando la ruptura entre estos dos “mundos” se hace demasiado patente, uno parece un espacio de libertad mientras que el otro sólo refleja una sucesión de cargas.

Si añadimos a eso problemas de gestión, conflictos personales o una presión profesional importante, es muy probable que el temor sea mayor aún cuando se acerca el lunes. El bajón de comienzos de semana también afecta a los trabajadores que se sienten desmotivados o frustrados profesionalmente.

¿Cómo enfrentarlo?

1. ¿Qué odiás de los lunes?
Lo primero que debés hacer es identificar qué es lo que te cae tan mal de los lunes: tal vez es el tráfico en la mañana, tu jefe que es un pesado, un trabajo que no te gusta. Lo importante es que identifiqués el problema, para encontrar un antídoto específico que lo ataque y lo anule.

2. Dormite temprano el domingo, para despertar a tiempo…
Uno de los tips para combatir el síndrome del lunes tiene que ver con dormir bien durante el fin de semana. Sin embargo, pese a esta recomendación hay que medirse muy bien en el tiempo que se duerme, no hay que exagerar durmiendo demasiado cuando lo que hay que hacer es activar el cuerpo y sus energías para que esté preparado durante la semana que viene.

3. Organizá las tareas
Cuando llegues el lunes a la oficina la recomendación es hacer una lista de tareas. Tomate las cosas con calma, es el primer día de la semana y quedan más días para cumplir con los objetivos. Lo ideal es que te organices para evitar el estrés, ponte tareas puntuales y apenas termines una sigue con la otra para no atiborrarte de instrucciones.

4. Agrega un hábito nuevo
Los lunes no tienen que ser obligatoriamente aburridos, la verdad es que durante un lunes puedes tener la expectativa de un día de viernes, tu sabes que depende de ti. Lo que puedes hacer es programar una cena pequeña luego del trabajo, una taza de café con los amigos. ¡Vamos! Qué importa que sea lunes.

5. Arreglate bien
Sí, es en serio. Vestite para conquistar el lunes con éxito. Mostrá tu carisma y tu espíritu. Es más, ponete tu ropa nueva que compraste: ¿Cómo vas a odiar el lunes si la gente te está diciendo que le gusta mucho cómo vas vestido o vestida? Además, claro, esto va a darte seguridad y te permitirá sentir que destacás.

6. Sonreí vos y hacé sonreír a alguien.
Mantenete positivo. Levantate con tu música que te gusta y al llegar al trabajo, o la universidad, o al ver a tu familia, mostrá una sonrisa y ese lado tuyo que tanto gusta: el divertido. Esto va a hacerte sentir bien, pleno, y además, si de paso le alegrás el lunes a otra persona, seguro vas a darte cuenta de lo útil que sos en la vida de los demás.

7. Hacete un “plan para después”
Es decir, al salir del trabajo, o al salir de tus clases. Como sea. Ver tu serie favorita, una película, cocinar, salir con alguien… Lo que te guste, pero intentá hacer planes para un lunes. Esto hará que durante el día tengás un poco de ansiedad porque ese momento llegue, y claro, si hay estrés, será más fácil de llevar.

8. Sé agradecido
Una persona agradecida con lo que ha logrado permanece sonriente, incluso una persona agradecida con los otros y su compañía está siempre muy dispuesta. Así que la recomendación es no maquinar tanto y aprovechar de las charlas con los que te rodean en la oficina, si estás de mal humor o respondes con falta de tacto, no serás un buen lunes.

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