Cómo saber si ya te asaltó la depresión por Navidad y Año Nuevo

La Navidad es tiempo de unión familiar, de reuniones con los seres queridos y amigos, es una época de dar y de recibir, de sentirse felices. Sin embargo, para muchos es una época de angustia, tristeza y mucho stress. Algunas personas se sienten en verdad deprimidas durante la época “más alegre del año”. Ya que se vive una situación de tristeza por tantas familias separadas y la crisis que nos toca enfrentar cada día.

Si al llegar las fiestas sentís algo de apatía, no tenés ganas de hacer nada, te sentís obligado a estar de buen humor y a reunirte en una mesa con personas a las que no apreciás o que te han hecho daño, puede ser que seas una víctima de la depresión asociada a las fiestas, esa Navidad forzada dista mucho de ser el espíritu con el que encarábamos este mes cuando éramos pequeños.

Sin embargo no nos podemos decaer, arriba esos ánimos y recibir con la mejor cara, el mes más bonito del año.

Para los psicoanalistas la depresión es un trastorno del estado de ánimo que supone una de las principales causas de sufrimiento mental de las personas. En algunos casos, puede ser desencadenada por un acontecimiento de tipo adverso, en otros casos la depresión aparece sin causa aparente, es lo que se conoce como depresión endógena.

Los síntomas de esta depresión son cansancio, apatía, desgano, pérdida de vitalidad, estado de ánimo o humor depresivo, de manera constante durante la mayor parte del día, irritabilidad extrema, pensamientos negativos, perdida de interés por actividades placenteras.

No te preocupes, aquí te damos algunos consejos para enfrentar con entereza y saludablemente estas fiestas:

Analizá tus pensamientos y modificalos por otros más realistas.

Buscá compañía y permitite ser activo.

Cuando un ser querido no está, es normal extrañarlo y sentirnos tristes. Dejá que la tristeza fluya, pero buscá nuevas tradiciones que no asocies a esa persona. Si por el contrario, esa persona sigue viva, pero ha sido alguien que te ha lastimado profundamente, lo importante es protegerte y analizar cuidadosamente qué pesa más: si esa persona o todo el resto del contexto navideño. En el primer caso, quizás lo más saludable sea que pases las fiestas de un modo que a vos te brinde más paz y felicidad.

Pero no te decaigas, lo importante es buscar la manera de mantener la hermosa tradición navideña.

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