Cómo identificar el rostro de un hombre infiel, según un estudio

Un estudio reciente encontró que existen ciertos rasgos físicos en el rostro de los hombres infieles por los que es fácil para las mujeres, y otros hombres, identificar si son propensos a engañar a su pareja.

La investigación, realizada por la Universidad de Australia Occidental, reveló que aquellos hombres con el rostro típicamente más masculino, con rasgos como una quijada ancha, cejas gruesas y labios delgados, eran más proclives a ser infieles.

El estudio fue publicado por la revista científica Royal Society Open Science, en abril pasado y detalló que para la mayoría de los hombres y las mujeres era fácil identificar con cierta precisión a los hombres propensos a ser infieles.

“Los juicios de la propensión a la infidelidad sexual hecha de los rostros de extraños podrían jugar un papel importante en la reducción del riesgo de desarrollar relaciones con parejas que pueden resultar infieles”, dijeron los investigadores.

¿En qué consistió el estudio?

Para obtener tales resultados, los científicos reclutaron a un grupo de 1,516 adultos heterosexuales de entre 18 y 98 años de edad, entre ellos, 592 hombres y 924 mujeres. Y se usaron fotografías del rostro de 189 personas que habían colaborado en estudios anteriores.

Los participantes fueron divididos en dos grupos, uno evaluaría los rostros de los hombres y el otro, el de las mujeres. En total, 293 hombres y 472 mujeres calificaron las fotos de mujeres, mientras que 299 hombres y 452 mujeres juzgaron imágenes de hombres.

Entre las preguntas que se les hicieron, los encuestados tenían qué evaluar en escalas de números qué tan propensas eran estas personas a ser infieles, qué tan atractivos eran, su confianza y si tenían una apariencia masculina o femenina.

Los científicos encontraron que los rostros calificados como más atractivos y masculinos también eran calificados como los más infieles y, en general, acertaron, pues esas personas en las fotos habían reportado haber engañado a sus parejas o buscado una infidelidad.

“Los evaluadores estaban haciendo juicios precisos de infidelidad de los rostros de los hombres usando la masculinidad facial, una señal bien establecida de propensión a adoptar estrategias de apareamiento a corto plazo”, afirma el estudio.

Los resultados de esta investigación se suman a una larga lista de estudios en los que se han desentrañado rasgos clásicos de los infieles. Un estudio de 2018 encontró que los hombres con barba eran más propensos a engañar a sus parejas.

No aplica a las mujeres

Curiosamente, el mismo estudio encontró que esta facilidad para identificar la posible conducta infiel no aplica para las mujeres, pues fue más difícil determinar en el rostro de ellas si engañaron o si eran proclives a engañar a su pareja.

“Encontramos una precisión por encima del azar en los juicios de infidelidad de caras del mismo sexo en hombres, pero no en mujeres. A la inversa, encontramos una precisión por encima del azar para las caras del sexo opuesto en mujeres, pero no en hombres”, dicen los científicos.

“Por lo tanto, tanto los hombres como las mujeres mostraron una precisión por encima del azar, pero solo para los rostros de hombres y no de mujeres”, afirmaron los investigadores, lo que se traduce en que fue más difícil identificar a las mujeres infieles.

Aunque no es concluyente, los realizadores del estudio sugirieron que esto podría deberse a una serie de factores, entre ellos, la creencia popular de que las mujeres son menos propensas a las infidelidades que los hombres.

Pero esta creencia puede ser particularmente falsa en ciertas regiones del mundo, como México, pues una reciente encuesta del sitio de citas Ashley Madison, uno de los más populares a nivel internacional, reveló que las mujeres más infieles del mundo son las mexicanas.

Cuestión de supervivencia

Los científicos afirman que, aunque modesto, el nivel de precisión para identificar infieles, puede tener un origen biológico “como una adaptación evolucionada para identificar posibles tramposos y/o cazadores furtivos”, declararon.

Los investigadores consideraron lógico vincular el atractivo físico con el potencial para ser infieles debido a que “los individuos atractivos son preferidos como parejas sexuales y están sujetos a más intentos por parte del sexo opuesto para atraerlos a relaciones de pareja extra”.

Así mismo, otros estudios han revelado que las personas que han cometido infidelidad tienen muy altas probabilidades de volverlo a hacer, aunque sean descubiertos en su engaño y sean perdonados.

Los científicos australianos señalan que esta herramienta para identificar hombres infieles también es muy útil a los otros hombres. “Un cierto nivel de precisión al juzgar la infidelidad de los extraños del mismo sexo nos ayudaría a identificar a los rivales potenciales”, dijeron.

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