Esto le pasa a tu cerebro cuando piensa en dinero

El dinero es un tema emocional para todos nosotros, lo que explica en parte por qué todos luchamos para gastar, ahorrar y negociar de una manera óptima y racional. Pero, ¿qué pasa dentro de nuestro cerebro cuando pensamos en el dinero?

Bueno, un autor llamado Kabir Sehgal buscó las respuestas a esta pregunta investigando algunos de los estudios más importantes relacionados con el dinero y realizados mediante resonancias magnéticas funcionales durante las últimas dos décadas. La respuesta, en pocas palabras, es en tu cerebro sucede de todo.

Aquí están tres de los puntos clave del estudio de Seghal:

1. Ese dolor de estómago que sentís cuando tu dinero está en riesgo es real.

En un estudio de 2003, se pidió a un grupo de sujetos participar en un juego conocido entre los economistas especializados en el comportamiento, llamado “el juego del ultimátum”: a un par de extraños se les da una suma de dinero y se les pide que lo dividan. Una persona actúa como el “proponente”, el otro como el “respondedor”. Si ambos no logran ponerse de acuerdo sobre cómo lo van a dividir, nadie se va con dinero en efectivo.

No sólo descubrieron que los “respondedores” rechazaron en más del 50% de los casos las ofertas injustas (una elección irracional, dado que algo es mejor que nada), sino que también este tipo de ofertas activan una parte del cerebro asociada con la ansiedad, el dolor y el hambre . Esa parte del cerebro utiliza un tipo de células que se encuentra principalmente relacionado con el sistema digestivo.

Como Jason Zweig escribe en su libro “Su dinero y su cerebro”, “Ese malestar estomacal que se siente cuando una inversión se ha echado a perder, puede no ser producto de su imaginación. Las células de aquel sector del cerebro de disparan provocando esa sensación de estómago revuelto”.

2. Para tu cerebro, ganar dinero es como consumir cocaína.

En 1997, un estudio comparó los escáneres cerebrales de adictos a la cocaína al momento de consumirla con otros de personas que no eran adictas a las drogas pero que se encontraban apostando y ganando o perdiendo dinero en efectivo.

Lo que encontraron fue sorprendente: en los cerebros de los apostadores que se encontraban a punto de ganar dinero se activaba el núcleo accumbens, una parte del cerebro vinculada a la recompensa, el placer, la motivación y la adicción. Los escáneres cerebrales de los adictos a la cocaína eran exactamente iguales.

Así que cuando algunas personas aseguran que el dinero es una droga, pueden estar en lo cierto.

3. Las decisiones arriesgadas y las decisiones seguras ocurren en partes diferentes del cerebro.

En un tercer estudio, realizado en 2005, los investigadores utilizaron la imagen por resonancia magnética funcional para monitorear la actividad cerebral de los participantes, mientras elegían entre acciones y bonos contando con una pequeña cantidad de información sobre el rendimiento de cada uno.

Los participantes eran propensos a dos tipos de errores: los errores de quienes buscan el riesgo (cuando se eligen aquellas acciones menos prudentes) y errores de aversión al riesgo (aquellas que sólo eligen los bonos más seguros). Y en ambos casos, las áreas activadas en el cerebro según las resonancias eran distintas.

Los errores durante la búsqueda de riesgo se asocian a una elevada activación del núcleo accumbens, mientras que los errores de aversión al riesgo estaban vinculados a la activación de la ínsula anterior, un centro de las emociones sociales y conciencia de sí mismo.

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